hand-853188_1280Es en el Real Decreto 201/2010, de 26 de febrero, por el que se regula el ejercicio de la actividad comercial en régimen de franquicia y la comunicación de datos al registro de franquiciadores donde se señala que este tipo de contratos serán aquellos por los cuales una empresa, la franquiciadora, cede a otra, la franquiciada, en un mercado determinado y a cambio de una contraprestación financiera, el derecho a la explotación de una franquicia, sobre un negocio o actividad mercantil que la franquiciadora venga desarrollando anteriormente con suficiente experiencia y éxito para comercializar determinados tipos de productos o servicios.
 
Así mismo del artículo 62 de la Ley de Comercio Minorista se extrae que es aquel contrato por el que una empresa, denominada franquiciadora, cede a otra denominada franquiciada, el derecho a la explotación de un sistema propio de comercialización de productos o servicios.
 
Mediante este tipo de contrato el franquiciador se compromete a proporcionar al franquiciado un producto, servicio o una fórmula comercial o know-how (saber hacer) así como la asistencia técnica suministrada por el franquiciador. Como contraprestación a esto, el franquiciado se compromete a pagar un canon de entrada y unos pagos periódicos (royalties) y a la distribución y venta del producto, debiendo pagar por lo general unos porcentajes de las ventas realizadas.
 
Antes de firmar un contrato de franquicia y de acuerdo con el artículo 3 del RD 201/2010 hay que tener en cuenta lo siguiente:


 
– El franquiciador debe facilitar al franquiciado con una antelación mínima de 20 días hábiles a la firma del contrato o a la entrega de cualquier pago, toda la información necesaria que detalla la ley.
 
– El franquiciador debe facilitar los datos de identificación del mismo, la acreditación de tener concedido en España y en vigor el título de propiedad o licencia de uso de marca y signos distintivos de la entidad franquiciadora, la descripción general del sector de actividad, la experiencia, el contenido y las características de la franquicia y su explotación, estructura y extensión de la red en España, así como los datos esenciales del acuerdo de franquicia que recogerá los derechos y obligación de las partes.
 
– La vigencia de la franquicia vendrá recogida en el contrato. Se entiende que dicho contrato es un contrato que perdurará en el tiempo pero no se trata de un contrato indefinido.
 
– Otra de las cláusulas que suelen recoger los contratos de franquicia es la de confidencialidad del contrato y es que, de esta manera, el franquiciado se compromete a no divulgar los principios y conocimientos transmitidos por la franquicia. También suele incluirse una cláusula de competencia que limita el desarrollo de la actividad comercial en una zona donde pudiera competir con otro miembro que pertenezca a la misma red de franquicia.
 
– Puede limitarse el derecho de “traspaso” por lo cual el franquiciado no podrá traspasar el negocio a un tercero sin la autorización del franquiciador.
 
– El precio se pactará en el contrato así como la forma de pago que podrá ser mensual o consistir en un porcentaje sobre las ventas o resultados.
 
– En este tipo de contratos también se suele incluir una cláusula de sumisión jurisdiccional por la cual las partes se someterán a unos determinados Tribunales o Árbitros el conocimiento de cualquier conflicto.
 
 
Es decir, que aunque existe una regulación específica sobre el contrato de franquicia, la normativa deja un muy amplio margen a la negociación entre las partes. Ello implica que ante cualquier duda acerca del funcionamiento de la franquicia, habrá que acudir al contrato firmado, el cual, casi con toda seguridad, será muy distinto de una franquicia a otra dependiendo de la voluntad de las partes, del tipo de negocio y del sector. Es por ello que, desde JUVIAM, recomendamos que siempre y sin excepción, antes de embarcarse en cualquier negocio franquiciado, pongas a disposición de un profesional jurídico dicho contrato para prevenir cualquier posible imprevisto tanto durante la relación comercial como una vez terminada la misma.