herencia_fbEn nuestra sociedad se ha producido un auge del internet y, en los últimos tiempos, de las redes sociales, por eso no es tan infrecuente que, tras el fallecimiento, los familiares del fallecido no puedan entrar en su red social. Entonces, surgen preguntas, ¿los sucesores del fallecido no son herederos de todos sus bienes, derechos y obligaciones, tal y como dispone el Código Civil?

En efecto, el artículo 659 del Código Civil establece que “La herencia comprende todos los bienes, derechos y obligaciones de una persona, que no se extingan por su muerte.” Por lo tanto, un perfil de una red social, que no se extingue tras la muerte del titular, debería comprenderse dentro de la herencia, en este caso, herencia digital.

Lo anterior nos lleva a preguntarnos si existe un testamento digital, es decir, otorgado a través de internet: no existe. La forma de los testamentos está claramente regulada en el propio Código Civil y son de varios tipos: abierto, cerrado, ológrafo, y especiales (testamento militar, marítimo y hecho en un país extranjero). La mayoría, salvo el ológrafo, necesitan la intervención de un notario, y se otorgan en escritura pública.

En el último tiempo las redes sociales ofrecen a sus usuarios la posibilidad de designación de una o varias personas para que éstas reciban las claves de los usuarios en el supuesto de que éstos fallezcan. También ofrecen un espacio para que los familiares y amigos dejen mensajes de condolencia.

Pese a que no exista un testamento estrictamente digital, repetimos que la herencia comprende todos los bienes, derechos y obligaciones del fallecido y, por lo tanto, se podría entender que también incluye el rastro digital que ha dejado (redes sociales, blogs, páginas webs, correo electrónico, fotografías y documentos subidos a internet, “a la nube”).

No obstante, el acceso a cierto contenido personal u profesional puede ser crítico y puede ser una fuente de problemas para los herederos. Se tendría que establecer un proceso adecuado para que los herederos legítimos pudieran acceder y hacer uso. De momento, no hay ningún proceso especial en relación a la herencia digital, por cuanto no se ha reformado el Código Civil en ese aspecto.

El procedimiento que existe para la herencia digital es el mismo para toda la herencia, que es el establecido en el Código Civil en relación a la sucesión. Así pues, esta falta de regulación crea conflictos y varias interpretaciones de si la herencia digital tiene que estar incluida en la herencia íntegra del familiar o no. Por ello, en ocasiones, los sucesores tienen los problemas mencionados, en tanto no pueden acceder a la red social del fallecido, a su blog o página web.

Para evitar problemas, ha surgido el albacea digital, que es designado por el fallecido y es la persona que ayuda a los herederos a acceder a la información digital de la persona fallecida.